MEDIDAS GENERALES CONTRA LOS GASES

El flato o gas intestinal es un fenómeno normal. Es el resultado de la fermentación bacteriana en el intestino. Cuando las bacterias intestinales digieren hidratos de carbono (azúcares, almidón y sobre todo fibra) producen gas (hidrógeno y metano); de promedio se produce ½ litro de gas al día. Así que es normal que se produzca gas en el intestino y esto es señal de que las bacterias están trabajando en nuestro beneficio.
En las personas con síndrome de intestino irritable hay una hipersensibilidad a la distensión del intestino e incluso estas cantidades normales de gas les pueden producir muchas molestias.
Si usted está intentando reducir la producción de gas intestinal sin perjudicar su salud, aquí le indicamos algunos “trucos” de utilidad:
1. Ponga a remojo durante horas las legumbres y después enjuáguelas antes de iniciar la cocción que se hará en agua diferente a la utilizada para enjuagarlas. Si las legumbres están enlatadas, enjuáguelas antes de utilizarlas. Las legumbres contienen galactooligosacáridos que no podemos digerir y son solubles en agua por lo que podemos eliminarlos en parte por este procedimiento.
2. Haga puré con los vegetales “flatulentos”: la berza, el brócoli, la col y las coles de Bruselas son unas verduras muy nutritivas pero también son de las que más gases producen. Tomándolas en forma de puré tienen más contacto con las enzimas digestivas y se digieren más fácilmente aumentando su absorción y produciendo menos gases.
3. Tome Beano: el enzima Alfagaloctidasa es necesario para digerir el tipo de fibra que contienen las legumbres y los vegetales flatulentos como la berza, el brócoli y la col. El ser humano no produce este enzima. Tomando unas píldoras con este producto al inicio de comer estos flatulentos se pre digiere el vegetal antes de que las bacterias puedan hacerlo y produzca gas. La Alfagaloctidasa se comercializa con el nombre de Beano.
4. Prebióticos: la mayoría de los cereales ricos en fibra, el pan rico en fibra y las barritas energéticas, contienen inulina que es un “prebiótico” que no se digiere en el intestino llegando intacto al colon en donde se promueve el crecimiento y actividad saludable de bacterias tipo bífido bacterias y lactobacilos.
La fibra actúa como prebiótico y unos pocos gramos son suficientes para alcanzar su beneficio, más prebióticos pueden ser perjudiciales. Las personas normales notan flatulencia con dosis entre 5 y 10 gramos de inulina. Los cereales ricos en fibra contienen dosis entre 5 y 14 gramos de fibra (la mayoría inulina) por ración.
Si sus cereales fortificados con fibra le producen muchos gases pruebe a sustituirlos por copos de avena mezclados con arándanos o yogur, con semillas de menta o semillas de lino esparcidas sobre el pan y acompañadas de frambuesa.
Tomar aperitivos ricos en fibra como pistachos.
5. Tome hinojo: las semillas de hinojo tomadas directamente o en infusión tienen un potente efecto anti flatulento.

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